PSICOLOGÍA PARA LA MENOPAUSIA EN SEVILLA
Hola, me llamo Laura Núñez Serrano y tengo más de 30 años de experiencia trabajando como psicóloga en consulta privada en Sevilla centro. (Calle Recaredo 20, 6ª planta, puerta 2).
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LA MENOPAUSIA. UNA MIRADA PSICOLÓGICA.
Durante mucho tiempo, la menopausia ha sido vista casi exclusivamente como un evento puramente médico: un cambio hormonal. Sin embargo, la psicología relacional y contemporánea nos invita a ampliar esta mirada. No se trata solo de lo que ocurre en el cuerpo biológico, sino de cómo este proceso impacta en la mente, en la subjetividad y en los vínculos de la mujer. Lejos de ser una "enfermedad" o una "sentencia", se convierte en una etapa de profundas preguntas y potenciales transformaciones.
La Menopausia desde la psicología Relacional: Puntos claves.
1. Una "Tormenta" que reaviva sentimientos y miedos
Los cambios hormonales actúan como una conmoción, que desestabiliza el equilibrio logrado. Esta irrupción puede reavivar conflictos pasados, trayendo de vuelta sentimientos de temor, angustia, tristeza o incertidumbre que se creían superados. No es que la mujer "regrese" a ser una niña, sino que su psique se sacude y se abren viejas preguntas sobre el deseo, la pérdida y la propia identidad.
2. El Duelo por la Fertilidad
La menopausia marca una ruptura irreversible: el fin de la capacidad reproductiva Desde una perspectiva simbólica, esto confronta a la mujer con una pérdida. Se cierra una etapa ligada a lo maternal, lo que implica un duelo. Pero este duelo no es solo una pérdida, sino también una oportunidad para dar paso a otras facetas de la feminidad.
3. Una Prueba para la Identidad y la Intimidad. La mujer puede experimentar una sensación de "autodesconocimiento", como si su cuerpo y sus emociones ya no le pertenecieran. Cuando el mundo interno se siente amenazado por esta "tormenta", la intimidad se resiente. La mujer puede sentirse extraña para sí misma y, por lo tanto, distante en sus relaciones.
4. La Búsqueda de Nuevas Fuentes de Sentido
La menopausia llega a menudo en un momento de cambios sociales drásticos: los hijos se van (el "nido vacío"), los padres envejecen y mueren, y los ideales sociales de belleza y juventud se desvanecen. La sociedad a menudo no ofrece un lugar claro o valorado para la mujer en esta nueva etapa. Por eso, el desafío es encontrar nuevas narrativas, nuevas identificaciones y nuevas fuentes de sentido que no dependan de la maternidad o de una estética juvenil.
EJEMPLOS HIPOTÉTICOS.
1: Mónica y la Tristeza del Cuerpo que Cambia
Contexto: Mónica tiene 46 años y dejó de menstruar a los 44. Sufre de sofocos, pero lo que más le preocupa es una profunda tristeza y una susceptibilidad que no reconoce como suyas. Usó anticonceptivos hormonales durante muchos años y siente que su cuerpo ahora está "eliminando químicos" .
Análisis Relacional:
El caso de Mónica ilustra cómo el cambio biológico se entrelaza con lo psíquico. La llegada temprana de la menopausia la confronta con una imagen de sí misma que se debilita. La tristeza no es solo un síntoma hormonal, sino también la manifestación de un duelo no elaborado. Su psique está procesando la pérdida de la fertilidad y, con ella, quizás, la fantasía de la eterna juventud. La psicología relacional no le diría "son hormonas, tómate esto y se te pasará", sino que la acompañaría a poner palabras a esa tristeza, a explorar de qué otras pérdidas pasadas le está hablando esta nueva.
2: Ana y el Asalto del Cuerpo.
Contexto: Ana, una profesional, describe así su experiencia: "De pronto en mi cuerpo me toma por asalto un calor, una ola de calor...
Análisis Relacional:
Aquí vemos la irrupción de lo real en su máximo esplendor. El cuerpo, que antes era un vehículo más o menos silencioso para su vida, se convierte en un protagonista avasallador que "toma por asalto". Esta vivencia genera angustia porque es una experiencia de pérdida de control. El psicoanálisis contemporáneo entiende que, si esta intensidad no se puede "ligar" psíquicamente (es decir, si no se le puede dar un significado), se vivirá como un ataque, como pura angustia. El trabajo terapéutico sería ayudar a Ana a construir una narrativa que contenga esta experiencia, a "simbolizar" ese calor, para que deje de ser un invasor y pase a ser una parte más (aunque incómoda) de su historia.
3: Elena y la Metamorfosis del Espejo
Contexto: Elena comenta: "Los bochornos me resultaron difíciles, me identifiqué con mi abuela... El cambio de piel, verme cambiar la cara, el cuerpo, tengo que mirarme mucho para reconocerme…me horrorizaba mirarme" .
Análisis Relacional:
Este es un claro ejemplo de cómo se resquebraja la imagen. El espejo devuelve una imagen que no coincide con la imagen interna que Elena tiene de sí misma. Se horroriza porque se ve en el lugar de la abuela, es decir, en el lugar de la mujer mayor, desplazada de los ideales de belleza. Esto genera una crisis en la identidad. Desde un enfoque relacional, este es un momento clave para ayudarla a ampliar su mirada, a incorporar nuevos valores (como la sabiduría, la experiencia, la libertad) en la construcción de su nueva imagen, para que pueda reconocerse no a pesar de las canas, sino con ellas.
CONCLUSIONES
La menopausia, vista con ojos del psicoanálisis relacional, deja de ser un mero diagnóstico médico para convertirse en un complejo proceso de reorganización psíquica. Es un "escalón" (como indica el origen de la palabra climaterio) que invita a la mujer a bajar a sus profundidades, a reencontrarse con partes de sí misma que creía perdidas y a construir una nueva subjetividad más auténtica y libre. Los síntomas, ya sean sofocos, tristeza o falta de deseo, son mensajeros de esta profunda transformación. La labor del acompañante terapeuta no es "callar" los síntomas, sino escuchar el mensaje que traen y ayudar a tejer una nueva narrativa que integre el cambio.







